Control Popular organizado de precios

Los grandes grupos económicos concentrados en su insaciable y antipatriótica búsqueda de superganancias, sin contrapartida alguna, están impulsando nuevamente el alza de los precios de la canasta familiar, que castiga a todo nuestro pueblo, pero principalmente a sus sectores más vulnerables.

La inflación ha reaparecido y casi toda la oposición y los medios de comunicación concentrados repiten el viejo y falso discurso liberal de echarle la culpa al gasto público excesivo y a los aumentos salariales. Traducido, para estos señores hay inflación porque se consume más, cuando la razón es la opuesta: hay inflación porque se produce menos de lo necesario, ya que, en vez de aumentar la producción para satisfacer el crecimiento de la demanda, los grupos económicos, oligopolios y rentísticos, lo único que aumentan son los precios, en lugar del empleo, la tecnología y los salarios para multiplicar la producción. Así, la demanda no satisfecha genera escasez, y es esa escasez la que provoca inflación.

Ante la importante inyección de dinero en manos de los asalariados y marginadosque ha implicado la asignación universal por hijo, la incorporación al sistema de casi dos millones de jubilados, con reajuste de haberes garantizado por ley, luego de expulsarlos gracia a los años de explotación en negro o apropiándose de sus aportes, no vacilan en aumentar los precios al tiempo que pretenden jibarizar la discusión paritaria.

Es hora, pues, de sacarles la careta, llamar a las cosas por su nombre y pedirle a cada sector de la oposición que haga público, explícito, su programa económico, entendiendo que un programa no es una mera declaración de principios, pues tememos que a pesar de sus diferencias, y algunas posiciones oportunistas, los distintos sectores de la oposición tienen algo en común, y es su decisión de apoyar un plan de ajuste, tal como lo adelantó Domingo Cavallo en un reciente reportaje del diario La Nación. Nada menos que Cavallo, el representante emblemático de la renta financiera que operó durante 20 años contra el desarrollo argentino.

Por nuestra parte, apoyamos decididamente el modelo de producción inclusivo, con generación de valor agregado en las exportaciones y recuperación salarial para una más justa distribución de la riqueza que impulsa el actual gobierno.

Pero también, por los fundamentos expresados, y ante el intolerable aumento de precios de la canasta familiar, impulsamos la más amplia discusión en paritarias, y llamamos a movilizarnos para que el gobierno pueda encarar medidas de fondo, que sin duda generarán una furiosa respuesta. Proponemos el control las cadenas de formación de precios por las organizaciones populares de la sociedad civil, con la CGT y la CTA a la cabeza, garantizando conjuntamente que las comisiones internas de las empresas fiscalicen costos y ganancias, los reales márgenes de rentabilidad que se suman sin más razón que la avaricia y el afán de ganancia, para ponerles freno de una vez por todas.

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