Violencia
Marxista visceral, parafraseando a Saramago, vengo de una tradición política que siempre condenó la violencia ejercida por grupos, pequeños o grandes, que pretendían –o creían poder– reemplazar al pueblo, que organizado y consciente debe elegir el tipo de sociedad en la que vivir, pero también resistir los atropellos, el desconocimiento de los derechos adquiridos y …









